Encargos del 20º Diacronías
Festival de Música de Las Rozas

Polo Vallejo

Polo Vallejo

Etnomusicólogo, pedagogo y compositor madrileño nacido en 1959. Doctor en Ciencias de la Música. Reconocido internacionalmente en el campo de la etnomusicología experimental por sus investigaciones llevadas a cabo en África desde 1988, entre las que destaca el estudio detallado de las polifonías vocales de los Wagogo de Tanzania. Asesor científico y artístico de la Fundación Carl Orff (Múnich, Alemania) y del Centro Nacional del Folclore de Tbilisi (Georgia), imparte cursos de especialización musical en los cinco continentes.

Profesor invitado en la Sibelius Academy de Helsinki (Finlandia), la Universidad Mozarteum de Salzburgo (Austria), la McGill University de Montreal (Canadá) y Princeton University (EE. UU.), entre otras. Es también profesor de Pedagogía Musical en el Máster de Interpretación de la Escuela Superior de Música Reina Sofía (Madrid).

En la actualidad, y desde 2006, lleva a cabo una labor de investigación en Georgia (Cáucaso) acerca de las polifonías profanas. Responsable de proyectos que vinculan investigación, creación y educación musical, ha editado en 2019 un CD-libro «Kédougou: repertorios infantiles bedik, bassari y malinké de Senegal» y prepara la publicación de los materiales educativos desarrollados durante 30 años de experiencias docentes por todo el mundo.

Presentador de conciertos didácticos y colaborador-formador en proyectos socio-musicales que interrelacionan creación, educación e investigación, Polo Vallejo es cofundador de la editorial Swanu Books con la que recibió el Premio al Mejor Libro Editado en 2017 (categoría «Libros de Arte»), Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, por el libro «Acaba cuando llego» (Cuadernos de campo, Tanzania 1995-2015). Actualmente prepara un DVD consagrado a su obra para percusión junto al Drumming Grupo de Percussâo de Oporto (Portugal).

Palabras para coro a 3 voces iguales, clarinete en Si bemol y piano

Palabras surge casi de la nada: unos simples acordes que poco a poco van tomando forma hasta configurar una obra en donde las voces, el piano y el clarinete se encuentran en simbiosis y diálogo permanente. El perfil del Coro Juvenil Villa de Las Rozas, dirigido por Enrique Martín, el contexto y la temática —el jazz— en torno a la cual gira el Festival Diacronías, son aspectos que determinan igualmente el camino por el cual discurre la composición. Envuelto en una atmósfera «modal-jazzística», el coro no solo interviene cantando, sino aportando elementos rítmicos desde el parlato o a partir de la percusión corporal.

Y es que Palabras tiene una clara vocación pedagógica: además de lo anteriormente comentado, la obra aborda algunos de los procedimientos plurivocales que pueden encontrarse en las músicas de tradición oral: bordón, paralelismo, homofonía, canon, contrapunto imitativo y hoquetus. Y, por ello, la imagen sonora general de Palabras está construida a modo de mosaico temático en el cual un elemento lingüístico sirve de nexo a las partes: el término «palabras», compuesto por sílabas donde la única vocal es la «a», induce a utilizar vocablos y frases que solo posean esa vocal; términos evocadores como alma, cantar, mar, catamarán, alba, amar, azar, callar… concebidas frente al Atlántico el pasado mes de junio, mientras finalizaba la obra durante una estancia en Oporto. Palabras está dedicada a mi querido amigo y admirado compositor, David del Puerto.

Nicola Campogrande

Nacido en Turín en 1969. Considerado como «uno de los compositores italianos más interesantes de la generación joven».

Después de graduarse de los conservatorios de Milán y París, comenzó a desarrollar un estilo personal original, combinando tradiciones pasadas y presentes en un nuevo y fascinante camino. Han interpretado sus partituras músicos como Gautier Capuçon, Lilia Zilberstein, Mario Brunello, The Saint Paul Chamber Orchestra, The Orchestre National d’Île-de-France, Fine Arts Quartet o Quartetto del Teatro alla Scala, que han apreciado la frescura y la vitalidad de su música, así como su capacidad para tocar el corazón de los oyentes.

Entre sus partituras más apreciadas se encuentran el concierto para público y orquesta R (Un retrato para piano y orquesta), Nudo para piano, 150 Decibel para violonchelo y piano, Jardines urbanos para piano y orquesta de cámara y Olvidar para acordeón y piano.

Su música está grabada en más de treinta discos (desde Decca hasta sellos independientes) y se presenta con frecuencia en las salas más destacadas de muchos países como el Royal Albert Hall y el Wigmore Hall de Londres, el Teatro alla Scala de Milán o la Opéra Royal de Wallonie de Lieja, entre otros.

Sus últimos libros son «Capire la musica classica ragionando da compositori»(2020) y «Le partiture sono ricette di cucina. Venti dischi che stanno riscrivendo la storia della música» (2020).

Nicola Campogrande

Cinque modi per aprire un concerto

Componer una pieza para el comienzo de un concierto sinfónico es todo un arte. Difícil. En pocos minutos, a veces incluso en pocos segundos, puedes condicionar la atmósfera de todo el concierto. Y, además, si se acepta con seriedad el encargo de una «obertura», es preciso tener muy claras las ideas. En este caso, gracias al cielo, tuve una intuición. Para mí, clarísima. Mi Cinque modi per aprire un concerto, compuesta en la primavera de 2021, cuando las vacunas han empezado a aportar un poco de optimismo a un mundo golpeado por la pandemia, de hecho, proviene de un pensamiento preciso: no podemos volver a la vida si no reabrimos las salas de conciertos, que en muchos países lamentablemente llevan mucho tiempo cerradas. Porque cada sala de conciertos, cuando el público se sienta frente a una orquesta, es una ventana espectacular al mundo. Y cuando esta ventana se abre, cuando entran el aire y la luz, es decir, cuando entra la música, llega la vida. Pero, después del deseo reprimido, después de los cierres, una sola ventana me parecía demasiado pequeña.

Entonces se me ocurrió la idea un poco loca de abrir cinco ventanas, una tras otra, para comenzar el concierto. Cinco ventanas en ocho minutos. La primera trae un aire lleno de energía, ritmo (incluso un poco de jazz-rock, tal vez), luz intensa. La segunda es una ventana abierta de par en par al amanecer, con el sol penetrando poco a poco en la habitación, y quizá estemos cerca del mar porque también se escuchan gaviotas… La tercera es una ventana nocturna misteriosa, algo mágica, y me parece escuchar los pasos de una curiosa criatura que baila. La cuarta trae el sonido de una vida organizada, regular, casi militar, donde sin embargo hay alguien que tiene ideas muy personales e irreverentes. La quinta ventana es la que más me gusta de todas porque hace entrar un gran baile colectivo en la sala de conciertos, un vals que comienza casi en secreto pero que luego involucra a toda la orquesta; y así me gusta pensar que volveremos a la vida: abrazándonos y estando juntos.

Guillermo Buendía

Guillermo Buendía

Nace en Madrid en 1994. Estudia piano con Yuri Ananiev, composición con David del Puerto y dirección de orquesta con Borja Quintas en el Centro Superior Katarina Gurska. Desempeña diversas labores como pianista acompañante para el Coro y solistas de la Escuela de Música de Boadilla del Monte (Madrid) y participa en festivales como Praha Classika 2018-19 o ChamberArt 2019. Ha tocado en salas como El Instante Fundación, el Ateneo de Madrid o el Klementinum de Praga.

En 2019 es doblemente galardonado en la X International Antonín Dvorák Composition Competition por sus obras Dumkavariations y Kyrie supra Ex Mundo Novo.

Es miembro activo del Coro de Cámara de Madrid, del ensemble de música antigua Albarocca, del Ensemble de Vientos de Madrid y de la Asociación de Música de Cámara de Madrid.

Estudió paralelamente Bioquímica en la Universidad de Bath (Inglaterra).

Nana, metamorfosis y danza para flauta y piano

En este tríptico para flauta y piano era mi intención explorar las posibilidades de diálogo entre ambos instrumentos, buscando el equilibrio de ambas partes sin doblegar la figura del pianista a la de acompañante, ni encasillar a la flauta en la figura de ministril solista, escupiendo escalas y arpegios a velocidades vertiginosas.

Fueron las inherentes sonoridades ligeras y agudas de la flauta las que me llevaron a buscar un tipo de forma musical en la cual el instrumento pudiera explotar al máximo sus recursos.

La nana y la danza, ambos géneros que ya desde el Romanticismo han despertado la imaginación de gran número de compositores, resultaron ser idóneos a este fin, ya que en muchos aspectos representan dos estados opuestos de la existencia humana: la una refleja la quiescencia, la paz y la seguridad de la niñez, el ver el mundo a través del prisma irisado del cobijo materno; la otra, el frenesí de la madurez, la vitalidad arrebatada, la alegría más desenfrenada de quien quiere comerse el mundo.

La combinación de ambas formas responde a la típica configuración binaria de «introducción y allegro» o a cualquiera de sus múltiples iteraciones (preludio – allegro, invocación – danza, etc.). Esto no es en sí nada novedoso, y no pretende serlo. La metamorfosis, por su parte, sirve como nexo entre ambos mundos, y tiene la función de servir como desarrollo y elaboración de los materiales comunes en las otras dos secciones.

Javier López de Guereña

Bilbao, 1957. El carácter bilbaíno se evidencia en su música pese a haber transitado por multitud de mundos. Además de su obra sinfónica y camerística, ha abundado en el jazz de gran formato y de grupo pequeño, rayano con la música contemporánea. Ha compuesto más de una decena de bandas sonoras para largometrajes de cine y televisión, sintonías (la más rememorada la del Telediario de RTVE) y músicas incidentales; danza contemporánea; rock y pop y arreglos en todas las vertientes anteriormente reseñadas; productor de más de treinta discos; crítico de jazz y conferenciante; mano derecha de Javier Krahe durante más de treinta años.

En la actualidad acaba de estrenar un concierto para armónica y banda con el insuperable Antonio Serrano y la Banda Sinfónica Municipal de Las Palmas de Gran Canaria, bajo la dirección de Daniel Abad. Está inmerso en la preproducción del registro sonoro de su zarzuela ¿Quién mueve la luna? con producción de Gonzalo García Pelayo. Acaba de entregar los conciertos Vibriola (viola, vibráfono y orquesta) y Concierto Prodigioso (marimba y orquesta). Recientemente ha estrenado Pirueta y perspectiva (violín, vibráfono y cuerda) en el Festival Málaga Clásica 2020. El sello Naxos ha publicado el Concierto Ecuánime (guitarra, vibráfono y orquesta) interpretado por Miguel Trápaga y Fernando Arias con la Oviedo Filarmonía dirigida por Oliver Díaz. Reanuda su colaboración con LA RIBOT (León de Oro de la Bienal de Venecia 2020).

Javier López de Guereña

Otanen

Fue mi amigo Andreas Prittwitz quien me solicitó esta pieza. Después de una amistad de cuarenta años, no cabe duda de que es un gran e inesperado honor. Andreas es un músico extraordinario y una de las mejores personas que conozco, guasón y generoso a raudales.

Otanen es una pieza en forma de acertijo para trío: saxo alto, vibráfono (además de posible pequeña percusión) y piano. Por su carácter, sería tirar piedras a mi propio tejado tratar de explicarla más allá del título, lo que tampoco voy a hacer por ser extenso y tratarse de una broma particular. La cosa cambia si hay tiempo y cerveza por delante.

Espero haber estado a la altura del encargo. Para Andreas, toda mi gratitud. Para el público, un poquito de paciencia.

Pablo de Diego

Pablo de Diego

Pablo de Diego es un joven compositor madrileño que, con 18 años y movido por la música de cine, decide formarse en composición con el maestro David del Puerto, con quien descubre también su pasión por la música de concierto. Su inquietud en diferentes disciplinas del sonido y la producción le llevan también a especializarse en el mundo del diseño sonoro para cine, así como en la composición de música para medios audiovisuales.

Pablo ha estrenado música para pequeñas y medianas formaciones de música de cámara hasta orquesta sinfónica, en sitios como el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, CentroCentro Cibeles, Auditorio Eduardo Pueyo de Zaragoza, etc., con encargos del Conservatorio Superior de Música de Aragón, la Escuela Superior de Música Reina Sofía, entre otros.

En la actualidad, Pablo compagina sus diferentes facetas compositivas (música de concierto y música de cine) con la posproducción de sonido de cine, la colaboración con diferentes artistas en arreglos y orquestaciones musicales, la colaboración con la revista Melómano y producción musical hasta la creación y gestión de Voces en Línea, su proyecto empresarial de locuciones online.

Momentum

La música es movimiento, evolución, cambio… El ahora es, o debería ser, diferente al ayer y al mañana. Pero también es el momento preciso, un lugar concreto; la fotografía perfecta de un estado que, junto a las demás, percibimos como movimiento.

Momentum es mi presente, mi momento, mi lugar. Pero quiere ser tu presente, tu momento y tu lugar, el nuestro, el de la música de creación actual, la música que llamamos «clásica» pero que escuchamos hoy. Momentum es Vandalia Trío; el empeño constante de traer a nuestro momento nuestra música; el momento de reivindicar que estamos aquí, que seguimos vivos, que queremos tener un espacio en nuestro mundo; el lugar, nuestro lugar, donde hemos crecido y descubierto las raíces que nos sustentan, nuestro pasado, pero donde regamos y construimos el futuro.

Sin duda, es el momento de hacer una foto de nosotros mismos, porque lo que más deseamos los compositores es avanzar el álbum de la música de concierto, habiendo visto y sabiendo reconocer las que nos preceden, pero con la intención de seguir haciendo momentos. Porque después de este, de hoy, hay otro, esperando. Siempre en movimiento.

Carolina Valencia

Maestra en música con énfasis en composición musical y teoría de la Universidad del Valle (Colombia). Graduada del Conservatorio Antonio María Valencia. Becada por el Ministerio de Cultura para realizar estudios de maestría en composición para medios audiovisuales en Madrid (Centro Superior Katarina Gurska). Desde el 2010 hasta la actualidad ejerce como docente de piano, elementos musicales e iniciación, trabajo desarrollado con diferentes fundaciones y población vulnerable, lo cual ha sido de enorme crecimiento personal.

Algunos de sus trabajos comprenden música para videojuegos (Twogether: Project Indigos para PlayStation, en producción); arreglos musicales (Yanty y la película Len y el Canto de las Ballenas, en producción); teatro (Yagé, Destinos); así como diversos encargos, entre ellos Las Ventanillas (Escuela Superior de Música Reina Sofía), De aquí no soy (Fundación SGAE) o Los días duros (en producción). A su currículo se suma la participación en distintos escenarios sinfónicos como corista (mezzo) que le ha permitido moverse por varios países. En el 2019 se publica su primera obra para piano, El principito, en el libro «Compositores Vallecaucanos».

Suite Pacífico

Es una obra que toma como punto de partida ritmos y danzas de la región del Pacífico colombiano. Se compone de nueve piezas, cada una representando un estilo diferente que en conjunto se complementan dentro de una narrativa. El contrapunto como técnica de composición está presente en la obra, lo mismo que la parte dramatúrgica inspirada en un poema del Pacífico llamado «Agua abajo» del escritor caleño Joan Manuel Millán.

Carolina Valencia